¡Se mira pero no se toca!

Perseguirlos, tocarlos y hasta alimentarlos o darles agua los pone en riesgo.

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Perseguir o acosar a los manatíes puede alterar su comportamiento en su medio natural, causando que se alejen de sus lugares predilectos para alimentarse, tomar agua dulce o descansar. Al alejarse de estos lugares indispensables para su sobrevivencia, los manatíes se pueden colocar en situaciones de peligro.

Tocarlos puede también causar que se acostumbren a los seres humanos, haciéndolos susceptibles a peligros adicionales, incluyendo la transmisión de enfermedades. No todas las personas que se interesan en ellos lo hacen con buena intención. El que los manatíes se acostumbren a la gente los expone a ser tratados con crueldad.

Alimentarlos y ofrecerles agua dulce para tomar, aunque sea con buena intención, puede conllevar cambios en su comportamiento y en sus patrones naturales de alimentación. Los manatíes pueden terminar siempre buscando alimento y agua de parte de los humanos. Esto causaría que no se alimenten de la vegetación natural y que no busquen las fuentes naturales de agua dulce tan importante para sus vidas. También podría llevar a que humanos inescrupulosos le den alimentos o líquidos no adecuados y que pueden causarle daño a su sistema digestivo o inclusive comprometer su vida.

Manatíes acostumbrados a recibir agua de parte de los humanos también pueden acercarse a las marinas, muelles y embarcaciones esperando que se les ofrezca comida o agua, e accidentalmente ser heridos fatalmente por las hélices de los botes.

Fotografía cortesía de Citrus County Visitors and Convention Bureau
Fotografía cortesía de Citrus County Visitors and Convention Bureau

El nadar o bucear con ellos de forma muy cercana, puede alterar también su comportamiento, inclusive separar una cría de su madre. Estos cachorros son dependientes de sus madres hasta los dos años de edad y toman leche cada dos o tres horas. Más aún, la madre tiene la responsabilidad de enseñarle a la cría a sobrevivir y evitar peligros. Un cachorro sin su madre puede morir o perderse, necesitando ser rescatado y criado en cautiverio, si es que se encuentra a tiempo. Si estás nadando o buceando y el manatí es el que se te acerca, simplemente debes detenerte, observar y no tocarlo. Si estás en la playa y el manatí insiste en acercarse a ti, sal del agua, espera a que el manatí se aleje antes de entrar nuevamente. Los bañistas o buzos nunca deben acercarse, perseguir, acorralar, tocar, perturbar, montar o pinchar manatíes que encuentren en la costa o en el mar.

Los humanos y los manatíes disfrutan de las mismas áreas costeras. Para los humanos, es un lugar de esparcimiento y de disfrute de deportes acuáticos, muchas veces en lanchas, motoras acuáticas (“jet-skis”), kayaks y “paddleboards.” Para los manatíes, es su casa, donde comen, toman agua, duermen y crían a sus cachorros. Podemos ser respetuosos con los manatíes y su hogar de la siguiente forma:
  • Reduce tu velocidad a 5 mph en áreas cerca de la costa o menores de 10 pies de profundidad donde habitan los manatíes.
  • Siempre utiliza gafas polarizadas, las cuales te ayudan a avistarlos. Al observar un manatí cerca de tu embarcación, detenla o reduce la velocidad al mínimo (menos de 5 mph).
  • Si la embarcación es de motor, pon la marcha en neutro para evitar causarle daño o impactar a los manatíes. Si estas en un kayak o en “paddleboard”, levanta tus remos cuando estés cercano a ellos.
  • Observa el movimiento de los manatíes y, si debes moverte, hazlo con cautela y de forma paralela al movimiento de los manatíes.

En resumen, perseguir, tocar, alimentar y darle agua a un manatí hace que sea más “amigable” con los humanos. Un animal salvaje al ser “amigable” pierde ese “miedo natural,” el cual es importante para la sobrevivencia de cada manatí y de su especie en general. Quizás algunos humanos solo tienen curiosidad al ver un manatí, pero otras personas no respetan y tienen comportamientos crueles en contra de los animales. El “miedo natural” protege a los manatíes de estas personas.

Fotografía cortesía de Orlando Kayak Tours
Fotografía cortesía de Orlando Kayak Tours

La mejor forma de observar a los manatíes es a una distancia prudente, respetando su espacio y comportamiento natural.

Te puedes enfermar

La zoonosis es la transmisión de enfermedades infecciosas de animales a humanos y de humanos a animales (zooantroponosis). También incluye la transmisión de enfermedades entre dos especies diferentes de animales (infección cruzada). Los manatíes no son la excepción; al tocarlos ocasionas que manatíes con condiciones de enfermedad te contagien. De igual forma, si tienes alguna enfermedad, puedes contagiar al manatí. Recientemente cuatro manatíes en Puerto Rico murieron por toxoplasmosis, una enfermedad parasítica causada por gatos.

¡Es la ley!

Los manatíes, como especie en peligro de extinción, están protegidos por leyes locales y federales. Todas las formas de interacción con manatíes arriba detalladas se consideran acoso (“harrassment”) por la Ley Federal de Protección de Mamíferos Marinos (1972), Ley Federal de Especies en Peligro de Extinción (1973) y la Nueva Ley de Vida Silvestre de Puerto Rico (1999). Estas leyes prohíben el acoso a los manatíes e incumplirlas puede conllevar multas de hasta $100,000 y/o un año de cárcel.

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 ¿Qué NO puedo hacer?

  • Tocarlos
  • Perseguirlos
  • Azecharlos
  • Golpearlos, hacerles daño o tirarle cualquier objeto
  • Brincarles encima o montar en su lomo
  • Nadar aguantándose de ellos
  • Encerrarlos entre personas, embarcaciones o un área natural
  • Cualquier acción que separe la cría de la madre
  • Ofrecerles agua de una manguera o cualquier otro líquido para beber
  • Ofrecerles alimento, natural o de consumo humano
  • Molestarlos haciendo ruido y chapaleteo excesivo cerca de ellos

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La observación pasiva

La observación pasiva es la mejor forma de proteger a los manatíes. Todos ganamos al avistarlos a distancia; tendrás la rara oportunidad de verlos en su hábitat llevando a cabo comportamientos naturales para la especie, y estarás más seguro de que no te accidentes por estar cerca a un animal salvaje de unos 500 kilogramos (1,200 libras) de peso con una cola poderosa. Al final, estarás apoyando y participando directamente en protegerlos
 para generaciones futuras.

Fotografía cortesía de David Schrichte
Fotografía cortesía de David Schrichte

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¿Qué SI puedo hacer?

  • Observarlos con respeto
  • Observarlos desde la superficie a una distancia prudente
  • Si estás en un bote, lancha, motora acuática (“jet-ski”), kayak o “paddleboard”, deten tu embarcación o reduce la velocidad en un viaje paralelo al movimiento del manatí
  • Dejarles el paso libre
  • Si estás buceando o haciendo “snorkeling,” puedes mirarlos e inclusive fotografiarlos, sin interactuar con ellos o tocarlos

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Informa

Informa cualquier incidente al Cuerpo de Vigilantes del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) al 787-724-5700. Informa también vía nuestra página de avistamientos, varamientos o manatíes con transmisores.

Educa a tus amigos

Riega la voz con tus amigos para proteger a los manatíes. Puedes colocar los siguientes artes en tu escuela, trabajo, boletines, revistas o periódicos locales. También puedes compartirlo en las redes sociales.

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Para más información, visita manatipr.org o dale “like” a nuestra página en Facebook.

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El Centro de Conservación de Manatíes, dirigido por la Red Caribeña de Varamientos y la Universidad Interamericana de Puerto Rico, se dedica a la conservación de manatíes en peligro de extinción a través de programas de rescate y respuesta a varamientos, rehabilitación y cuidado veterinario, investigación poblacional y alcance comunitario en Puerto Rico y el Caribe.